La seguridad contra incendios en el país ha dado un buen paso. Pues según el medio digital Infobae “se realizó una inversión de cerca de $69.000 millones con el propósito de equipar y dotar a los cuerpos de Bomberos en el territorio nacional”, presupuesto brindado por parte del Ministerio de Ambiente. Asimismo, la cantidad de incendios forestales en los primeros meses del presente años fue menor que en 2021.
Sin embargo, queda un largo camino por recorrer. Ya que, según un análisis del período de incendios entre el 2014 y 2019 realizado por Bomberos Bogotá. La mayor cantidad de incendios estructurales en la capital del país ocurren en edificaciones residenciales, industriales y comerciales. Por lo cual, los extintores juegan un papel fundamental en la prevención y lucha de incendios, siendo cada persona un posible protagonista para combatir las llamas en caso de emergencia, teniendo precauciones para salvaguardar su propia vida y esperando una respuesta de los bomberos.
Para continuar, es importante dar a conocer que los extintores portátiles puede tener un peso hasta de 20 kg, después de ese tope son rodantes y deben manejar una instalación diferente. Por otra parte. Según la NFPA #10, Norma para Extintores Portátiles Contra Incendio los lugares que deben tener obligatoriamente en sus instalaciones un extintor son:
Los extintores viene etiquetados y deben ser correspondientes al tipo de fuego contra el que se enfrente. Por lo cual, son cinco tipos de fuego: clase A, B, C, D y K. Dependiendo de las instalaciones, equipos electrónicos, materiales que se transporten y demás factores se debe tener disponible cada tipo de extintor. Asimismo, existen diferentes regulaciones de la norma ya mencionada para delimitar ubicación según el tipo de extintor (más información en NFPA).
Por otra parte, en Colombia la ley 769 de 2002 establece la obligación de tener un extintor de incendios en los vehículos como parte del equipo de atención de emergencias. La importancia de esta herramienta en la lucha contra incendios es vital, ya que al ser un dispositivo extinguidor de fuego, es el primer método para combatirlo antes de la llegada de las autoridades pertinentes. La vida útil de un extintor es de 20 años, pero cada 5 años se le deben realizar pruebas de presión y también se deben hacer chequeos anuales.
Para finalizar, la importancia de los extintores portátiles en la sociedad, es parte de la cultura de seguridad contra incendios. La cual debe seguir creciendo no solo en el país, sino en el mundo para lograr tener una respuesta rápida ante incendios pequeños. También para tener precaución ante ciertos hábitos o actividades que pueden dar inicio a un incendio como: cargar demasiado los enchufes, fumar en lugares cerrados o con objetos altamente inflamables, tener materiales combustibles y no desconectar los equipos eléctricos.

